martes, enero 24, 2012

A la abuela, dos años después

El insomnio es el espacio creativo. Lo sabías, abuela? Creo que no, porque hace ya más de dos años que duermes en paz. Por mi parte, desde que me medicaron con pastillas psiquiátricas duermo bien, y por eso escribo poco. Siempre que se gana algo se pierde alguna cosa. Ya mis insultos no fluyen con el mismo ímpetu de antes, ni tengo una posición incorruptible ante la vida y los principios. Es más, últimamente prefiero los finales.
Hace años que dejé de leer Bukowski, Burroughs y Vallejo. El sistema me ha lavado el cerebro y ya no los disfruto como antes. Los veo como literatura juvenil, y los adolescentes no me gustan, porque adolecen de conciencia para disfrutar que lo tienen todo. Pero el tiempo pasa y deja huellas indelebles de taras y complejos que se potencian con la estupidez de la adultez, con la maricada esa de la sociedad y del amor y de la culpa… y todo eso que se inventaron los católicos. Yo sé, querida abuela, que eras católica. Pero lo eras por convicción divina y no por política. Y ahora sé que al final de tus días poco te preocupaban esos dilemas. Eras una mujer con claridad de lo bueno y de lo malo, aunque hablabas poco para decirle a los hijueputas a la cara lo que se merecían. La prudencia te acompañó en 50 años de casada, y aún antes de morir guardaste silencio. ¡Y sí qué tenías cosas que decir! A mí se me habría hinchado la boca de guardar tanto. Hoy sufro por hablar mucho, porque a la gente no le gusta el ensordecedor ruido de la crítica. Prefieren ocultarse debajo de su ropa de moda, o tras la cortina de humo que tiende el basuco entre la realidad y la ficción. Yo también me ocultaría si no hubiera cometido el error de abrir un libro por primera vez. Es que el conocimiento acompaña a la frustración, porque nos da conciencia de lo que no podremos alcanzar. Aunque, a modo de comentario, te cuento que el conocimiento cada vez se aleja más de las universidades y colegios, si es que alguna vez rondó esos lugares; desde que institucionalizó tenemos hordas de bestias marchando, creyendo que con saber un poco más se van a comprar el último celular, o van a pagar la prepago del año, como sueñan todos los colombianos del nuevo siglo.
Te confieso, abuela, que me hacen falta tus silencios, tus telenovelas, tus cigarrillos. Las reuniones familiares no son lo mismo sin tu presencia, porque ya no quedan mujeres mayores en la familia, y los hombres tendemos a ser estúpidos por naturaleza. Sin embargo, hacemos nuestro mejor esfuerzo para sobrevivir a tu ausencia. Mi tía lo hace bien, así que sigue durmiendo, tu espacio creativo ya terminó.
Nota: Perdóname no abrir los signos de interrogación, pero la globalización acabó con esas maricadas inútiles.

jueves, enero 19, 2012

En contra de la resurrección

Ofreciendo de antemano las debidas disculpas a los creyentes en la rencarnación, a los que temen ver sus cuerpos carcomidos por los gusanos, a los que anhelan nacer en el primer mundo en el próximo chance: Mi mayor castigo no sería el infierno católico, sino una segunda vida. Ni qué decir una tercera o cuarta. No, con una visita por este mundo es suficiente para preferir la versión católica y pedirle a Dios que me mande al infierno a rostizarme los testículos en las tierras bajas. Me gustan la tierra caliente, las diablas, la música pecaminosa. Quiero bailar reguetón con todas las vagabundas que Dios rechazó por saber hacer lo que el instinto les manda, quiero encontrarme con Joe Arroyo pegándose un sustico en cualquier rincón, y después poniendo a bailar a Messalina con su séquito de folladores. ¡Qué bello parece ser el infierno!
El cielo se los devuelvo, queridos católicos. Nada más aburrido que un harpa tocada por un ángel con cara de mariquita, y varios curitas detrás, cogiendo a los angelitos como saben hacer desde el principio de los tiempos.
Y, en lo que se refiere a volver acá vestido de africano con hambre, o de gringo obeso, ninguna de las anteriores me llama la atención. Y conociéndome sé que tendría que rencarnar en alguna de esas dos opciones, o en cura, para quitarme de encima el fastidio que le tengo a ese combo de limosneros. Y si de alcanzar el nirvana se trata, me quedo con ese grupucho de quinta categoría que sonó en los noventa y cuyo incomprendido cantante decidió quitarse la vida. Yo no quiero más vida que esta, querido Dios. Prefiero disfrutarla como si se tratara del infiero, comer como africano en restaurante de comidas rápidas, como cura en colegio masculino, como papa en internado, como monja en colegio femenino, como cardenal en jardín infantil, como monseñor en casa de pobre. A mí déjenme vivir esta vida, la siguiente se las regalo a los que la necesiten para que terminen de echarle la segunda planta a la casa.

viernes, noviembre 25, 2011

La legendaria práctica de erigir muros

¿De qué se asombran mis ex compañeros de la Universidad de la Sabana, si es que alguno está extrañado? ¿del muro que levantó San Obdulio para aislar su claustro del resto del mundo? ¿de las supuestas irregularidades en los permisos, si es que los hay? Las plegarias al santo Josemaria Escrivá de Balaguer no fueron suficientes para que las lluvias pararan de causar estragos en las aulas.
La universidad se inundó la pasada ola invernal, y los alumnos de entonces que pagaban entre siete y ocho millones de pesos semestrales por recibir el conocimiento casi divino que mana de las bocas de los docentes tuvieron que acomodarse a los salones de los colegios de los alrededores. Lo hicieron de manera solidaria y expresaron por las redes sociales su descontento y tristeza; es que apoyar causas desde el computador es sumamente fácil; esa es la solidaridad del reciente siglo. No imagino cuántos celebraron la cancelación de algunas clases con aguardiente, vallenatos y voladores. Hasta yo lo hubiera hecho.
Pero como la lluvia volvería y Dios no hizo nada, la mano del hombre erigió muros para resguardarse de los horrores del exterior. Y la Universidad quedó a salvo mientras los alrededores sufrieron los rezagos de la construcción, que agravó las inundaciones. El agua que naturalmente debía reposar en la universidad, por ser parte de un humedal según dicen algunos expertos, fue a parar en las fincas vecinas, en las vías de acceso al municipio de Chía y quién sabe dónde más. Eso sí, las sotanas y los cuadros del santo Escrivá se mantuvieron secas mediante la legendaria práctica católica de erigir muros.
Pero ninguno de los que se entristecieron cuando vieron la Universidad de la Sabana hundida en el agua el año pasado ha expresado ni un solo gemido de tristeza por el crimen que implica haber construido sobre un humedal. Yo sí manifiesto la tristeza que me produce, y la culpa, haber disfrutado de esas instalaciones en medio de mi ignorancia, sin saber que mi disfrute y goce implicaba que muchas especies sufrieran a causa de “la obra”.
Pero, la verdad, no me asombra la respuesta de la Universidad. Sin conocer a fondo el proceso pienso que erigir muros es sólo un paliativo que desplaza el problema, característica común del credo católico que ante las verdades construye muros invisibles y se oculta detrás de su mojigatería. Es, simplemente, la antigua práctica de aislarse; si no que lo digan los curas que viven en sus fortalezas, o las monjas que se pasean entre los corredores de los monasterios pidiendo a Dios que los salve de la tentación de fornicar.

viernes, agosto 05, 2011

La baba verde

Amigo verde, ¿usted comparte la agenda del Gobierno?
La llamada Unidad Nacional, debilitadora de la democracia, se compone de la unión de diferentes partidos desde los cargos que sus miembros ocupen. Y ahora que el partido Verde se une a la mesa de Unidad Nacional, veo cómo un grupo de oposición oportunista que levantó el entusiasmo de un país, se deja absorber del gigante bajo el argumento de que comparten la misma agenda. Yo le pregunto a Lucho y sus amigos:
¿Están de acuerdo con la penalización de la dosis mínima? Porque de ser así, entonces los veo de la mano de todas las políticas radicales y clericales que han impulsado los miembros de los partidos mayoritarios de la Unidad Nacional: el partido de la U (de Uribe), de Cambio Radical, de Mira, del PIN… Los veo entonces compartiendo valores con la Gata, con el Concejal de Bogotá que asesinó a su esposa, con Juan Lozano y su incompetencia… los veo arrodillados, amangualados para apoyar el “No al aborto”, el “No al matrimonio Gay”; los veo compartiendo una agenda que va en contra del pensamiento de quienes los pusieron donde están. No se olviden que sin los electores ustedes son una baba verde más parecida a un moco que a un partido. Claro, argumentarán que comparten la misma agenda en el tema de tierras, de víctimas, entre otras, es decir comparten la agenda derivada del conflicto. Pero no se olviden que el país es diverso; los muertos en Colombia son más numerosos por balas perdidas, malos tragos y ajustes de cuentas que por obra de los bandoleros. Necesitamos que los políticos orienten sus intenciones desde diferentes flancos, no siempre atendiendo la urgencia mediática y espectacular que imponen Vicky Dávila y sus amigos.
Y no es que me disguste el Gobierno actual, debo decirlo, pero ¿qué sería de la democracia sin la oposición? ¿quién habría destapado Agro Ingreso Seguro, Carimagua, Las Chuzadas?
Arriba exigía una respuesta, pero a decir verdad no la quiero. Amigo político, no me enrede con sus argumentos, con su palabrería. Adiós a la baba verde; y ante el panorama actual creo que me pasaré al partido conservador, cuyos valores no comparto pero veo férreos como la determinación del procurador.

jueves, julio 07, 2011

Cuando los celadores se sienten al lado de los senadores

Bibliotecas para los pobres, música para los pobres, subsidios para los pobres, escuelas para los pobres. Les damos todo eso para que sigan siendo pobres, pobres de ambiciones, de pensamiento, de ilusiones. Y así se gobierna pensando, supuestamente, en los menos privilegiados. Escuelas vacías de conocimiento, con maestros formados en las mismas escuelas y que alimentan el ciclo de la estupidez son parte, también, de ese círculo enfermo del poder. Y los políticos crean millones de empleos cada año: de celadores, de empleadas del servicio, de obreros; porque esa es la demanda de nuestras pobres instituciones: vigilantes para salvaguardar la integridad de los ricos, sirvientas que les limpien sus casas y obreros que les construyan sus piscinas. Y el país crece a pasos agigantados, pero la plata no la ven sino los que tienen acciones en los clubes. Y familias en acción reparte billetitos de veinte mil pesos a lo largo del país para tenerles el buche lleno y el cerebro obstruido.
Entonces creamos colegios y universidades privados para pobres sobre la avenida caracas, en pequeñas casas semiderruidas, y decimos que los estamos incluyendo en la sociedad, que les estamos dando oportunidades de ser iguales, es decir, de tener títulos universitarios, pero expedidos en papel higiénico para que no dejen de ser diferentes. Son profesionales, pero pobres, y serán nuestras secretarias y nuestros asistentes porque la pobreza no cae con agua y jabón ni con títulos de educación superior dados en cualquier garaje. Democratizar la educación es abrir las universidades de los ricos a todos, es dejar de regalar billeticos pequeños (que sale barato en comparación con lo que cuesta una carrera universitaria) y dejar que los hijos de los celadores se sienten al lado de los hijos de los senadores. Mientras las páginas de empleo sigan buscando obreros Colombia seguirá siendo pobre y usted, querido amigo millonario, estará a salvo.

domingo, junio 19, 2011

La decisión de morir

Resulta repugnante la sola idea de pensar que los humanos agonizantes deban solicitar permiso a un juez para dejar de sufrir. No sólo resulta indignante sino intrusiva y malévola la noción de que Dios es quien da la vida y sólo él puede arrebatarla; es justamente de ahí de donde nace este debate enfermo que no permite a los ateos y agnósticos acabar con su propia vida cuando el dolor así lo manda. Yo no pienso pedir permiso para morirme, señores jueces, lo declaro en público y si eso merece arresto enciérrenme, pero con las putas y los travestis que a mí los católicos me caen mal. Yo no pienso solicitarle a ningún abogado formado en Universidad religiosa una autorización autenticada para morir, si alguna vez llegara a necesitarla.

Y, mientras el Estado prohíbe a la gente abandonar este mundo por decisión propia, sus funcionarios se roban el dinero de los medicamentos de los pobres para acabar sus vidas, pero causando un extremo sufrimiento: en mi cabeza resulta aberrante esa idea de justicia, de salud, de existencia. ¿Acaso la vida no es nuestra, de cada uno de nosotros y por eso podemos vivirla como nos plazca? ¿Y si la muerte es parte de la vida por qué no podemos decidir cómo irnos? ¿ustedes piden permiso para irse de las fiestas? ¿quién está más capacitado que yo mismo para saber cuándo la fiesta se puso aburrida? ¿Sólo Dios? ¿a él alguien lo vio en la fiesta? ¡Ah! Es que me olvidaba de que la vida no es una fiesta, acá venimos es a sufrir, porque el goce está prohibido en vida, sobre todo para los pobres; lo verán pero allá lejos, en el paraíso, ese que nadie ha visitado tampoco.

La iglesia, además de hacer la existencia infeliz, tiene que entristecer y hacer dolorosa la partida, porque si no ¿de qué se trata todo esto? ¿de comer bien, de ir de fiesta, de hacer el amor, de tener amigos? Todas esas ideas de sufrimiento y agonía se gestan en una mentalidad católica que penetra el Estado bajo sus formas de predicación tradicional, en las que se invoca a Dios mediante la boca de los mandatarios que, de manera colectiva y por televisión, piden que por mandato divino deje de llover, que el Sida se acabe, que el cáncer se extinga, que la izquierda se esfume, que los ateos se conviertan, que los homosexuales se enderecen, que las prostitutas dejen de ejercer, que los travestis de se dejen de maquillar. Y el mundo sigue andando y Dios y los ángeles a lo lejos ríen a carcajadas de nosotros los ateos, por hacer caso a los curas y a las monjas sobre cómo vivir.

Todavía no me explico por qué los curas opinan y saben de todo: ellos que nunca han criado le dicen a los padres cómo educar a sus hijos. Ellos que jamás han besado mujer alguna ni han vivido los cambios anímicos de ellas dicen al hombre cómo ser paciente. Ellos, los mismos sabihondos, dicen a las mujeres cómo sonreír y soportar los fétidos pedos de sus maridos. Ellos, que todo lo saben, abren sus inmensas bocas para decirle al mundo cómo vivir, mientras bajo sus sotanas se masturban a ambas manos, deseando a mis hijos y mi vida y a mi mujer. Pues les aviso de una vez por todas que a mis hijos lo educo yo, mi muerte la planeo yo. Y, a mi esposa, me la tiro yo. ¡Salud!

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martes, junio 14, 2011

Los Ahogados

Tantos rostros, y apenas unos pocos sobresalen. Se asoman entre la multitud para dejar entrever las fealdades que guardan sus egos; hieden entre la muchedumbre putrefacta que han infestado de desgracias y no dejarán de heder por más channel que apliquen en sus cueros ajados y retorcidos. Las cárceles retumban a lo lejos, tristes de albergar millares de matoncitos de poca monta mientras los causantes de las avenidas de lágrimas que interconectan este país en ruinas sobrevuelan la mar de mierda sobre la que quedaron sumergidos los pobres y los campesinos, se regocijan galopando sus blacjoc y sus yet para ver con ojo entusiasta las desgracias de la naturaleza: el país inundado, y ellos pensando en tasajar las reses que se pudren para alimentar a los niños colombianos, para ofrecerles por primera vez carne a cambio de bienestarina, porque la última se la comieron los cerdos de verdad, los mamíferos ungulados cuyos buenos modales han sido confundidos con la forma de existir de esta petulante raza humana. Es irónico que alimenten a los cerdos mientras los que los engullirían mueren de hambre. El capitalismo cobra vida propia y olvida que sin compradores no hay negocio; la maximización de la riqueza sólo amplía el ego del capitalista hasta que las revueltas de la injusticia se hagan inminentes. Y cuando digo capitalista no hablo de usted, ciudadano de a pie ¿o acaso usted tiene algún capital? ¿Cree que tres serruchos son un capital? ¿se cree empresario porque le dieron un papel que lo acredita, así no tenga sede ni empleados? Por eso tanto pendejo se llama empresario en este país, es una forma de enaltecer el ego de ciudadano que sueña con ser el actor que sobrevuela las desgracias y señala los puntos críticos de la mierda, reconociéndola a kilómetros de distancia como si se tratara de alguno de sus hijos, o de la propia esposa fecunda que almacena en sus odres millares de óvulos que aguardan hambrientos la llegada de la mierda.

sábado, abril 16, 2011

Sobre la voz del pueblo

Hay una secuencia de hechos que se concatenan de manera lógica para hacer imposible la materialización formal de la democracia. El primer aspecto fundamental es quienes la practican, los ciudadanos (no habitantes), es decir hombres formados políticamente que se apropian del espacio para transformarlo. En Colombia no existen las condiciones para que el habitante sea ciudadano: la educación política. Esta última se ha convertido en la repetición de una de las constituciones más extensas y bellas del mundo, imposible también de materializar. Minuciosa, la constitución política de Colombia describe y regula tanto que relativiza los hechos de fondo. Esa endeble formación política que debiera tener el ciudadano se aprende en las derruidas escuelas que usted encuentra a lo largo y ancho del país y del mundo. Y están derruidas no estructural sino epistemológicamente, se han convertido en centros de adiestramiento con textos elaborados por maestros previamente deformados que plasman su versión de los hechos: repiten teorías extintas y dictan materias que no conocen, pero que tampoco deben conocer porque hay un libro de texto que se imparte desde Medellín hasta Nuquí, sin importar si unos habitantes viven rodeados de montañas y otros de mar, si unos tienen una ciudad semi-industrializada y los otros conviven en una tierra de propiedad colectiva donde hablar inglés no sirve ni para ver televisión, porque no hay luz. Todos coexistimos bajo la sombra de un país que no existe, fragmentario pero unido con ideales morbosos de democracia y productividad y efectividad y tratados de libre comercio, palabras que les hinchan las jetas a tanto yuppie y tanto político.
Lo que pasa, amigo, es que hay muchas versiones de democracia que los políticos no se molestan en describir. Y bajo este criterio puedo decirle que, entonces, desde Chávez hasta cualquier presidente finlandés hay sistemas democráticos. Elegidos popularmente representan la voz de la mayoría; sin importar si se acogen o no a la voz de otros personajes ambiciosos que también fueron elegidos por los mismos seres ciegos que se formaron bajo el régimen de la simplicidad de pensamiento. Y los unos cubren a los otros para cohabitar las pútridas cúpulas legislativa, ejecutiva y judicial, que se encierran en un sentimiento endógeno para asir el poder. Y quienes creen que ascienden desde la base para llegar a insertarse en la cúpula no notan que son, a su vez, parte del mismo sistema, creado para dejarlos llegar a ridiculizar al pueblo, para deslegitimarlo desde su propio reflejo. ¡Que suban los payasos para que el pueblo siga creyendo en nosotros! Y los lustrabotas y las aseadoras salen después de deslegitimar a sus congéneres a interpretar realities de televisión, mostrando que la ambición prima por sobre la idea de voz y de pueblos y de participación y de toda esa sarta de inaprensibles beldades.
Y los hombres decentes nos aferramos cada vez más a la idea de que la democracia suena bien pero se ve mal, es un proyecto político que cuando se materializa se destruye, al igual que los derechos constitucionales de los que pocos colombianos en realidad gozan.

viernes, abril 01, 2011

Abajo el Moreno

Mientras Ecuador ha bajado varios presidentes en las últimas décadas, en Colombia no somos capaces de destituir, ni siquiera, a ediles corruptos (por citar instancias bajas de poder). Las conversaciones en Bogotá con los taxistas y con los ciudadanos de a pie son, todas, sobre la incapacidad de gobernar del alcalde Samuel Moreno, de la destrucción de la infraestructura que impera en la ciudad, de la inseguridad, de los robos de los políticos, de los Nule. Por fin nos identificamos en algo todos los bogotanos, el odio nos ha unido: hampones, prostitutas, yupies, paseadores de perros, conductores de bus, todos odiamos a Samuel y su legado. Ha repartido los dineros del pueblo que se han gastado en aviones privados, relojes y mansiones. Ha enriquecido a sus amigos y familiares y mientras tanto el costo de vida aumenta. El Transmilenio sigue teniendo alto costo y no hay ningún subsidio para ancianos ni estudiantes. ¡Bello partido de izquierda ese Polo Democrático! Pensando en los ciudadanos es que los roba, que los empaqueta en buses como si fueran sardinas enlatadas. Ese Polo democrático democratizó la corrupción, pegó con mocos a comunistas radicales, anapistas y liberales para sustentar la existencia política de un demagogo que ganó las elecciones por ser nieto de un dictador militar populista de mediados de siglo, este último que resultó ser más de izquierda que el mismo partido del Alcalde. Esas son las ironías de Colombia, lector extranjero. Y dicho partido, el Polo, lo sigue respaldando, al ladrón, dándole el beneficio de la duda como se lo han dado a todos los que han usado la ley para pasar por encima de los imperativos de la ética política.
Y a sus amigos ladrones les dan casa por cárcel; son juzgados por la justicia falsa que no imparte a cada quién lo que se merece sino lo que le parece, lo que le conviene. Y a un joven que le toca el culo a una transeúnte le meten los mismos años que a un parapolítico; el uno con hormonas en la cabeza y el otro con muertos en la conciencia. Son equiparables ante los ojos de nuestros jueces, esos que dejarán en libertad al hombre que devolvió a Bogotá 20 años en el tiempo.
Y ¿vamos a dejar a esta rata terminar el mandato para que se siga llenando los bolsillos? Y ¿Qué ha quedado? No hay metro, no hay ningún coliseo para supuestos eventos. Simplemente hay más Transmilenio, más huecos, y mientras el Alcalde encuentra su guaca seguirá rompiendo la ciudad, robando con su hermano. Salgamos con las cacerolas, con los cubiertos de la casa y exijamos que lo juzguen como es debido. Y que por las buenas se retire de su cargo sin derecho de esconderse en Miami. Que lo juzguen y lo metan en La Picota. Si logramos eso de algo habrá servido ese mandato.

sábado, febrero 05, 2011

Bienvenido a la era de las comunicaciones

Y a qué se levanta uno a las seis de la mañana. Hombre, es que ya las responsabilidades no lo dejan dormir. Lentamente la desgracia de la adultez se ha apoderado de la ilusión que le quedaba de cuando vivía como un adolescente. Han llegado la gastritis, la ceguera, los dolores de espalda, las bursitis. Todo para recordarle que el cuerpo envejece al ritmo del alma. Y el alma envejece al ritmo del mundo, de este mundo hostil que no deja tiempo para la autocontemplación, esa que dio origen a filósofos y pensadores que pusieron a la realidad de cabeza, que crearon mundos paralelos. Ahora sólo importa su eficacia, su capacidad de producir para un mundo que se ceba de juguetes importados, telenovelas y celulares.
Poblaciones obesas cuyas carnes gelatinosas reflejan la insatisfacción de sus corazones; millones de cyberamigos, porque los de verdad se esfumaron con la responsabilidad de querer. Montañas enteras de documentos que dan nombre a seres olvidados y que reposan en archivos llenos de moho y lágrimas secas. Bienvenidos todos a la era de las comunicaciones, de las TICs, de los chats. Lentamente la corporeidad irá perdiendo sentido, la locomoción, la satisfacción de ver y oler y escuchar y llorar. Bienvenido a la pérdida de los sentidos y por favor disfrute su estadía.

jueves, enero 27, 2011

Invitación

Amigo, lo invito a botar,

A botar su voto por la caneca eligiendo ratas repartidoras de lechona, leguleyos rurales con ínfulas sofistas y tono campechano, lo convoco a elegir aristócratas urbanos con añoranzas de demócratas. Bote, pero hágalo rápido que el dinero se acaba. Los contribuyentes mueren a borbotones en las puertas de los hospitales, las ambulancias se detienen décadas en el tráfico capitalino, los policías se corrompen por una moneda falsa. Éste es el país soñado que quedó después de una revolución que nunca se ganó, de un gobierno que nunca gobernó, de un senado que nunca legisló, de una justicia que jamás ajustició, de un pueblo que nunca se educó. Esto es el rezago de quienes botaron la posibilidad de no pudrirse en un andén con pústulas abiertas derramando el pus de la miseria; de imaginar un lugar sin verborreadores políticos, mentirosos asesinos y embaucadores de animales.
Tranquilo, amigo botante, quédese en su silla, estrújese los güevos, prenda el televisor, apriete la silicona de su mujer, el culo de su amante, púdrase usted también con esta democracia de mentiras que lo que no tiene remedio no es enfermedad, sino estado natural.

sábado, enero 22, 2011

Para Recordar

Me aterra imaginar los museos del futuro. Al visitar hoy en día los vestigios del ayer se ve con cuánto esmero se recuperaron fotografías familiares, objetos personales, documentos de interés público, entre otros, para exhibirse ante nuestros ojos con el fin de crear un imaginario de nación. Pero mañana ¿quién elegirá lo que valga la pena? ¿Acaso algo valdrá la pena? Si en la actualidad cada individuo produce cientos de miles de fotografías a lo largo de su vida: de cabeza, boca abajo, empelotas, de paseo… ¿qué valor tendrá ese sinsentido narcisista de registros? Y… ¿qué objetos personales exhibirían? ¿los computadores que cambiamos una vez al año? ¿las medias desechables, los atrevidos hilos dentales?
No tengo una nostalgia malsana por el olor a viejo de las calzonarias de Simón Bolívar o por el pato en el que defecaba el General Santander, pero este consumo desmedido y la facilidad de obtener lo que queremos sí me invita a pensar sobre el valor de los objetos que han sido fabricados para facilitarnos la vida, pero que cada vez son de peor calidad; desechables todos tienen la vida de un marido moderno y se botan a la basura con la misma facilidad que un registro de matrimonio mal habido. Ya nada se fabrica con dedicación, ni con intención de durabilidad, ni tampoco nos gusta cuidar lo que conseguimos porque antes de que lo estrenemos la siguiente temporada ya ha opacado nuestro recién puesto vestido, par de gafas, computador, I pod o cualquier otra enfermedad material con la que cubrimos la insatisfacción de nuestra clase social, del tamaño de nuestros penes o tetas, de nuestro apellido criollo y de fácil pronunciación.
Todo lo que no tiene arreglo en su defecto se cambia. Entonces la nariz fea y aguileña se la cambiamos por una de cerdo recién descolgado del gancho en el matadero. El atractivo gordito se lo cambiamos por el aspecto de una enferma terminal y el culo se lo hacemos a la medida de los bolsillos del pagador. Y esos monstruos creados por cirujanos sin ética envejecen, indefectible y horrorosamente, para convertirse en esas señoras que parecen fósiles andantes con las sonrisas tiesas y las arrugas mal disimuladas y llevadas con deshonro. Son la muestra viviente de la manera en la que envejece nuestra sociedad… ¿Serán así de feos los museos del mañana? ¿Será eso lo poco que quede para ilustrar la pobreza intelectual que invadió este siglo de facilidades materiales y desazón generalizada?

miércoles, diciembre 15, 2010

Dios es Ateo

Dios hubiese renegado mil y un veces sobre la iglesia que lo representa, haciendo público el dolor de ver cómo unos hombres ambiciosos y perversos se llenan los bolsillos pregonando entre los pobres la igualdad, hablando de núcleos familiares cuando violan a los niños que los componen, pidiendo plata al pobre para beber vino todos los días en copas de oro que bien servirían para alimentar a una docena de jóvenes chocoanos. De seguro que Dios sería ateo si hubiese visto a torturadores y verdugos e inquisidores castigar a hombres y mujeres inocentes por sentir y vivir como seres humanos, con pasiones y gustos naturales como la fornicación o el deseo por la vecina o el vecino.
A Dios le habría molestado ver los lujos del Vaticano y contrastarlos con los millones de fieles pobres. Sentiría vergüenza por las joyas que ostentan sus representantes, por las obras de arte, el papa móvil, las copas de oro, las sotanas, los cinturoncitos rojos de seda… Si Dios hubiera vivido estaría molesto de ver cómo César Mauricio Velásquez representa a Colombia en su santa sede, con esa sonrisa pícara, con esa malicia indígena, con ese caminado lento y ambicioso.
A Dios le habría enfurecido ver cómo la iglesia atajó el pensamiento, el conocimiento del mundo que él creó para que habitáramos y nos sintiéramos a gusto; odiaría esa iglesia que todo lo oculta, que todo lo cubre debajo de sus sotanas, entre sus muros milenarios, entre sus iglesias cubiertas de sangre. El Dios revolucionario creador del cielo y de la tierra habría renegado sobre los fieles que lo siguen pero que asesinan médicos que practican abortos para salvar la vida de la madre. Dios, en el que yo creería, habría empalado a las monjas abusadoras de niñas en los colegios y no habría tenido piedad alguna de los dictadores y asesinos que acabaron con generaciones enteras. Dios no dejaría que sobre Colombia, además de la desgracia de la guerra y del odio urbano, cayeran rayos, truenos y gotas de agua que acaban con miles de hogares de pobres que dieron su diezmo para erigir iglesias durante siglos. Lo irónico es que ellos prefirieron darle antes una casa al señor que tener una sólida ellos mismos.

sábado, diciembre 04, 2010

Yo le hallo la razón a Uribe

Yo le hallo la razón a Uribe cuando dice que la justicia en Colombia no da garantías. Y no las da no sólo por el hecho de que a sus amigos los juzgarán y a lo poco les darán sólo unos cuantos años de condena con reducción de pena, purgando la culpa en sus casas con un brazalete electrónico sin pila amarrado a la muñeca.
La justicia acá no funciona porque los apartamenteros que son atrapados tratando de robar no son inculpados por el simple hecho de que al momento de la captura no estaban robando, sino intentándolo. Tampoco funciona porque la gran mayoría de las violaciones contra mujeres están impunes, y cuando éstas van a denunciar se les pregunta por lo tentador de la ropa que llevan puesta o por los tragos que se han tomado. Hombre, acá la justicia sigue siendo elitista y selectiva, todos tienen derecho a un abogado pero sólo los que tienen suficientes ingresos pueden tener uno que sirva para hacer ver correcto lo que a los ojos del sentido común está podrido. A los demás, en cambio, les toca acoplarse a la rata que delegue el Estado, imbéciles inútiles que apenas quieren tomar tinto cerca de los juzgados.
Yo no puedo creer en una justicia en la que no se ha procesado e inculpado al ex presidente Uribe por los atropellos que cometió, a pesar de las pocas buenas cosas que logró. Pero es que el fin no justifica los medios y la situación actual lo demuestra; Colombia en ruinas como hace 9 años. Tampoco creo en una justicia que le cuida el culo a un hombre que violó 140 niños y los picó en pedacitos y que aún cuando habla se ve estremecido, pero de placer.
¿Pero por qué se estremecen todos los políticos cuando Uribe dice que la justicia no da garantías? Pues porque si las diera todos estarían detrás de las rejas, evocando los horrores que cometieron robándose el ponqué del pueblo, masacrando, bebiéndose la salud y jugando tío rico con las pensiones de los colombianos.

miércoles, noviembre 10, 2010

Moreno de Caro estrena Universidad en Colombia y Colombia estrena circo

Sí, señores, el único país del mundo donde se le otorga una licencia para fundar un centro educativo a un personaje como Moreno de Caro se llama Colombia. El vicerrector será el concejal mueco que salió en un reality de televisión y que perdía los dientes acrílicos en todas las pruebas de supervivencia… Pobre lucho el concejal tener que ponerse corbata otra vez. Pero si sobrevivió al basuco a ese hombre no lo mata ni la mata que mata, como bien decía la propaganda de Uribe en radio.
Centro educativo de hombres ilustres en cuyo pénsum la cátedra obligatoria será, en oposición a Cristología de la fe (que dictan las instituciones religiosas), una sobre el apartheid que dará el propio Moreno de Caro y que contará cómo un colombiano que apenas tose dos palabras de inglés se fue a vivir a Sudáfrica y duró allá dos días antes de regresar anhelando el sancocho santafereño. Hasta yo querría ser monitor de esa clase.
Pero, cómo olvidarlo, a Moreno de Caro, cómo no otorgarle una licencia para formar oradores memorables como Miguel Antonio Caro, cómo no darle la oportunidad de forjar hombres rectos, de carácter férreo y maneras directas, hombre de armas tomar, de esos que cogen al toro por los huevos, perdón, por los cuernos, cuando de corrupción se trata, de esos que llegan con bollos de mentiras al Congreso para denunciar la corrupción y banalizarla entre estupideces sin sentido.
Desde ya veo el título de los graduandos con la firma de Moreno de Caro sobre el papel, como cuando solía poner sus sellos en los proyectos de ley que presentaba en el Congreso de la República.
Parece sacado del peor cuento de terror imaginar la firma de ese personaje legitimando la formación académica, vergonzoso, repugnante y pretencioso es darle a un simio parlante la posibilidad de educar seres humanos, de deformar mentes endebles que se enamoran de los discursos pobres rezados por locos de poca monta. ¿Dónde queda la educación? ¿Quién otorga los títulos, el mismo que da los subsidios de agro ingreso seguro? Con este revés en la educación superior hasta las Universidades colombianas quedarán en el eje del mal, ya nada nos salva de la hecatombe. Y yo me dedicaré a la pornografía con la frente y el pene en alto, porque tendrá eso más respeto público y gozo privado que la docencia.
Nota: Hubo plagio en la presentación de programas de la Universidad, socios en la lista Clinton y quién sabe qué más falta por descubrir en la escuela de formación superior de Moreno de Caro.

viernes, septiembre 24, 2010

El silencio de los buenos

Encarno un desencanto ardiente por la majestuosa obra de teatro que vivimos, la pantomima del conocimiento, el desconcierto de los sabios, el olvido de los buenos, el altoparlante de los bandidos, todos bandidos de pensamiento: la idea es el primer paso del acto, es la gestación, la incubación del morbo humano que hierve entre feromona mezclada con perfume barato, todo para ocultar lo que somos, a lo que realmente olemos, lo que verdaderamente queremos tocar. Me avergüenzo de esta humanidad pendenciera que se preocupa por ocultar su naturaleza detrás de instituciones políticamente correctas, todas movidas entre las perversiones mimetizadas de las cabezas que llevaron las ideas a un segundo estadio convirtiéndolas en actos palpables como la esperma. Reniego del amor, de la honestidad, de la política. Son, respectivamente, egoísmo, engaño e inmoralidad pública. Reniego sin que por ello deje de temblar con gusto cuando ante mis ojos se menean unas lindas nalgas, sin que siga diciendo siempre lo intrínsecamente correcto y sin que cada vez que escucho a un político hablar piense que le está haciendo oposición a los que juegan del lado correcto con el silencio como su eterno cómplice.

viernes, septiembre 10, 2010

Elegías de simios parlantes y ratas escribanas

¿Quién va a escribir nuestra historia? No lo sé y afortunadamente no viviré para verlo ni tampoco para leerla. No imagino a un hombre buscando en el periódico El Tiempo indicios para narrar la hecatombe de la era Uribe. ¿cómo lo describiría, a Uribe? Pequeñajo alborotado que viste de forma campechana y habla inglés fluido, fue el presidente de Colombia antes de la invasión gringa. ¿Y cómo haría para enteder El Tiempo como fuente? Fue propiedad del entonces vicepresidente del pequeñajo bilingüe, pero después se lo vendieron a un grupo español que tenía más propiedades en Colombia que el rey de España durante la Colonia en el S XVII. El mismo periódico sirvió para abrirle las puertas a su primo, quien era ministro de defensa y nieto de ex presidente, para que se convirtiera en el próximo presidente de Colombia. Durante su campaña presidencial éste hizo quedar en ridículo a un maestro universitario enfermo de parkinson que también buscaba la presidencia, el cual como alcalde se vistió de bufón y se casó sobre un elefante.

Y si el historiador pretende hacer microhistoria y partiera del indicio de la conversación de Uribe con al mechuda cuando le decía si lo llego a ver le voy a dar en la cara, marica, ¿qué podrán escribir sobre nosotros? ¿Qué nuestro presidente andaba con hombres que tenían nombre de mujer y que gobernaba a punta de insultos telefónicos? Y si le da por hacer historia de los de abajo ¿cómo caracterizaría esta masa informe para verla como forjadora del presente? Marchantes asiduos de la carrera séptima, los colombianos encontraron en esta forma de manifestarse una manera de faltar al trabajo y de sentir que tienen un compromiso social. La determinante económica sería que el día de marcha seguía siendo pago por los patronos.

Si el investigador se basara en la historia cultural para escribir a los colombianos, tendría que hacer trabajo etnográfico sobre la morcilla, el vallenato, el chunchullo, el santo cachón, los 31 de diciembre y la canción de faltan cinco pa las 12 para decir que fuimos, sin lugar a dudas, una sociedad con un particular sentido de la estética.

Y si en doscientos años el giro lingüístico no ha desaparecido, el historiador no dudaría en analizar el significado que tiene que una sociedad sea capaz de empelotar a Yidis Medina en una revista y que la misma se venda. Afortunadamente, después de la deconstrucción de signos y de sus significados ocultos la conclusión sería que Yidis nunca existió, que no la tuvimos que ver nunca caminar con sus gelatinosas carnes entre los honorables parlamentarios. Respiro profundo y repito con satisfacción, afortunadamente no viviré para verlo ni para leerla.

viernes, agosto 27, 2010

La Nariz

Quién es ese narizón, pequeñajo que empezó dando recetas para remover manchas en el canal local de Bogotá City tv y se convirtió, después, en candidato fracasado a la alcaldía. Y, debido a que su plataforma mediática no le dio para ser Alcalde porque por el frente se le pasó un mamarracho peor, entonces se lanzó a la política que no requiere elección popular, es decir, a la lagartería. Y gracias a sus habilidades para lamber culos ha debutado como consejero para la paz, sin tener conocimientos mínimos sobre negociación, después pasó a hablar de medio ambiente y de construcción de casas para terminar, actualmente, al frente de un partido creado para el ex presidente Uribe por el actual presidente Santos, el partido de la U (tendrán que buscarle un nuevo significado a esa letrica para que no carezca de sentido). Pero volvamos a la Nariz, y no me refiero a Gógol, sino a Juan Lozano. Es un hombre: a) ¿Versátil? B) ¿Histriónico?
No es que desde este espacio juzguemos de mala fe a los hombres que se han superado a pesar de sus limitaciones físicas y mentales; a pachito santos lo respetamos porque pese a haber nacido con un retraso llegó a vicepresidente y ahora a director de RCN Radio; todo gracias a un secuestro que le hicieron años atrás y a haber nacido en una familia acaudala que lo que no tiene lo compra. Pero Juan Lozano es un caso excepcional; no sabemos por qué lo ponen donde lo ponen. Quizá es tan inofensivo que hasta hace pasar el tema de medio ambiente como algo ligero y así la atención de país se desvía en cosas importantes como las carreteras que dejó de construir Andrés Uriel o los milloncitos que regaló Andrés Felipe Arias. Y, ya que citamos a este pobre hombre, llamemos a grito herido a los demás incompetentes que sin ostentar siquiera títulos universitarios se adueñan de curules en el congreso y de ministerios o alcaldías como si gobernar se hiciera con los conocimientos que aprendieron en la calle tomando cerveza, como Lucho Garzón, o como la gorda Fabiola echando chistes los sábados en la noche y sentándose en sus llantas. Ahora, desde la reflexión filosófica barrial que me sustenta como escritor de blogs sin publicaciones serias ni apellidos, ni reconocimiento alguno por mi verbo, llamo la atención sobre este tipo de abominaciones que lentamente se toman el poder para servir a unos dictadores que necesitan poner en cargos a idiotas útiles que no levantan sospechas más allá del cuestionamiento al azar de la genética que, por más azarosa que sea, no puede dar como resultado a hombres como Juan Lozano y Pacho Santos que caminen sobre dos patas.

jueves, julio 29, 2010

Dejemos los pezones para morder

Es fácil abanderarse de causas pelando las tetas, haciendo marchas de medio kilómetro en horas laborales o escuchando a María Isabel Rueda los domingos al mediodía.
En la Revista Soho algunas actrices se empelotaron para cumplir la promesa que hicieron: si se aprobaba una ley ellas pelarían el cuero para alimentar a más de un pajuelo en sus noches en vela. No tengo nada en contra de las tetas, por favor, lindas todas, hasta las de mentiras. Pero no dejemos que se intrometan más fuera de nuestras sábanas. Las leyes no se hacen con tetas, las congresistas no se eligen porque si quedan electas muestran las tetas, en la televisión no solo podemos escribir historias sobre tetas. Si las quieren pelar ¡ánimo! que yo las apoyo, busquemos motivos para que las muestren, pero destetizemos las causas políticas y la deliberación seria, dejemos los pezones para morder.

sábado, julio 03, 2010

Sobre la intelectualidad

Los intelectuales me aburren, son sosos, amargados, infértiles de humor, áridos. Desbordados ellos en su afán de razonar lo irracional rozan los límites del absurdo y se encierran en ese espacio improductivo que los psicoanalistas llaman el yo. Tampoco me gustan los poetas de este siglo, no tanto por ellos sino por ese afán desmedido de parecerse a lo que no fueron porque nacieron doscientos años después que sus ídolos, y los parieron entre ruidos de carros, discursos de Bush y mundiales de fútbol. Digámonos la verdad y es que, sumergidos en toda esa basura, no se puede escribir poesía, es una utopía, un sinsentido más allá de la razón misma de los aburridos intelectuales que creen hacer un oficio útil cuando hay tanta mente obtusa, tanto político. Y es que ver edificios y pavimento en las cantidades de la modernización espantó a las musas que, para sobrevivir, decidieron disfrazarse de putas baratas y pararse en la avenida 19 para dar paso a la literatura urbana e inspirar poeticas de academia, literatos de esos que se masturban a ambas manos de solo pensar que son un Rimbaud o un Baudelaire. Huelen todos a ese tufo de vino barato que solo puede referirse a su entorno y que disfraza el asco del desarrollo contenido entre capas de asfalto y publicidad desmedida que atiborra los bolsillos de tanto yuppie con blackberry, de tanta india fea vestida de channel chimbo, de tanto dientón hablando de infraestructura, de tanto hijueputa vivo caminando entre nosotros.

sábado, abril 24, 2010

Qué sería de Colombia sin la guerra

Hombre, a mí ya pocas cosas me asombran. Y cada vez que quiero dejar esta quejadera que suena a vejete amargado se aparece ante mis ojos la inmundicia del mundo: de la iglesia católica, del gobierno, de la política. Para las cosas buenas está esa sección de Bancolombia en el noticiero del medio día y además presentada por actrices con tetas bien puestas y cuyos culos impostados dan ganas de apretar. Para las cosas malas, pero ornamentadas con palabras bonitas, están todos los periodistas detractores del régimen que le soplan a éste en la nuca día y noche, tanto que ya aburren a los lectores ávidos, cada vez más, de noticias aberrantes y vulgares que sorprendan a nuestra poco sorprendente naturaleza tropical.
Hace poco se descubrió para qué servía el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad), el aparato ideológico del Estado que tantos problemas ha suscitado en los últimos años porque escándalo tras escándalo fueron levantando la podredumbre que se gestaba entre las mentes de los artífices del terror. Y, hombre, la verdad sea dicha: el miedo es necesario para perpetuarse en el poder, más para los militaristas que hallan su razón de ser en el caos social que emerge de su misma postura política que lleva tras de sí una estela de pobreza inmisericorde. Me atrevo a ir más profundo y decir que la estructura del capitalismo está tan bien montada que a medida que la pobreza se multiplica las oportunidades decrecen y, asimismo, los pobres se unen a la guerra a falta de otros caminos y engordan las filas de la guerrilla, y tiñen las páginas de los periódicos de dolor alimentando el miedo entre la sociedad para que ésta elija a los que van a acabar con esa guerra que, estructuralmente, es imposible de acabar. Y es que en algo nos tenemos que ocupar; el circo romano lo cerraron y lo trasladaron al televisor porque nuestra naturaleza voyerista requiere de la desgracia ajena para así soportar la tragedia propia. Y entonces, si acaban la guerra ¿En qué nos vamos a ocupar los colombianos? A Gabo está que se lo lleva la pelona, Uribe no puede ser reelegido, tirofijo está bajo tierra, Carlos Castaño bebe whiskey en Suiza, el Das será desmantelado, de las empresas ladronas y propagadoras de la pobreza no habla nadie por miedo a perder el empleo como forjadores independientes de opinión… Hombre, dígame usted, qué sería de Colombia sin la guerra.

martes, abril 13, 2010

¿Quién es José Galat?



Este honorable colombiano nació antes de la guerra de los mil días, se entrevistó con Roosevelt durante la separación de Panamá de nuestra gran nación, ha enterrado a todos los presidentes colombianos desde Rafael Uribe Uribe, vio nacer a Manuel Marulanda y se entristeció cuando el joven carnicero se anexó a las guerrillas liberales de autodefensa. Asesoró a López Pumarejo en la ley 200 de 1936 sobre la reforma agraria, le susurró al oído a Rojas Pinilla cómo tomarse el poder y, sin embargo y aunque usted no lo crea, sigue con ánimos para hacer campaña política. Tiene una sólida formación como momia de museo y ha retado a la muerte haciéndole pistola con los mismos dos dedos con que mostró el número de su tarjetón electoral. Pertenece al partido conservador no por su filiación con el autoritarismo rampante sino porque, literalmente, se conserva en formol y a alguien le tiene que dar las gracias. Este maravilloso hombre pudo haber llegado a la presidencia de nuestro país si los izquierdosos que se toman los medios de comunicación no le hubieran salido al paso a sus ideas de orden y bienestar basadas en la evocación de espadas, catapultas y demás armas de antaño con las que piensa derrotar a los cachiporros. Este político fue derrotado, también, por Juan Manuel Santos, Noemí Sanín y otros de sus colegas, a pesar de sus grandes ideas y ahora se encuentra al borde de la locura y en tremenda borrachera despilfarrando los trescientos ochenta millones que le entregaron por la reposición de los votos. Para completar la celebración está desempolvando el traje con el que se casó hace 75 años, el mismo con el que piensa asistir al funeral de Fidel Castro: hasta al comunismo alcanzó a enterrar este visionario del orden y del bienestar social.

jueves, marzo 18, 2010

¡Arias Presidente, porque más cínico e hijueputa siempre es posible!

El hijito de Lara Bonilla sale dando traspiés en Corferias y se enfrenta a un celador; tambaleándose, como su elección en el Congreso. El nené no sabe que donde le pongan la mano lo dejan sentado. ¿Estaría tomando whiskey con el registrador? Porque dicen por ahí que mientras los ciudadanos comunes que son obligados por la dictadura a ser jurados de votación gratis, allá arriba se repartían trago las ratas que sí reciben sueldo…
Pero la bacanal del registrador y la borrachera del delfincito Lara son apenas un abreboca de lo que pasó; a los actores los desplazaron los paramilitares. Justo cuando pensamos que nada en Colombia era superior a la farándula, salió elegido el hijo de la gata junto con otros 7 congresistas de un nuevo partido llamado PIN (Partido de Integración Nacional). Sí señores, de nuevo los paras se toman el poder, a pesar de las múltiples extradiciones; ellos son el eje que articula e integra a la colombianidad.
Pobre Aura Cristina, 1800 votos sacó a pesar de esas apretadas nalgas y de su empelotada en SOHO; esos voticos apenas darían para mi elección a edil de suba. Y, la niña que prometía empelotarse en la misma revista si ganaba tendrá que cubrir sus carnes o, simplemente, asumir que en el Congreso se debe legislar y en las revistas porno empelotarse para empezar así una carrera como modelo de calendario de taller. Pero no es lo suficientemente atractiva para dedicarse a la pornografía: no es lo mismo una modelo estándar que una congresista que levante las pasiones de los parapolíticos. Cuando pienso en esas nalgas revoloteando por el senado evoco a Holguín Sardi reemplazando el habitual sueño y rindiéndose a sus pasiones, dejando escapar una que otra pajita en los debates de agro ingreso seguro del próximo gobierno de Andrés Felipe Arias.
Mientras tanto, Nicolás Uribe está sentado en un café de la 70 llorando junto con sus compañeritos de lucha, perdón, de Universidad, la pérdida de su curul. El Polo democrático se queda sin Presidente y por ahí derecho deja a Bogotá sin Alcalde; Noemí rebuzna porque la empresa que contrataron para contar sus voticos apenas podría manejar una base de datos en Excel; Andrés Felipe Arias advierte desde ya que le van a robar su candidatura por el partido conservador y seguro espera que se forme un grupo de derecha radical para que lo suba al poder a la fuerza, justo como se merece este país de ratas y demócratas de mentiras. ¡Arias Presidente, porque más cínico e hijueputa siempre es posible!

miércoles, febrero 10, 2010

Sobre la flora y la fauna política de mi país

Hay un jugador de fútbol en Colombia al que le gusta echar tiros al aire y que se jacta de tener la verga más grande del continente. No contento con haber salido directamente desde Tuluá (pequeño pueblo colombiano) hacia la capital a jugar a la selección Colombia terminó en Italia devorando ávidamente las tiernas carnes de las modelos italianas que seguramente compartía con Berlusconi. Pero después de ser una estrella fugaz en el deporte, este negro ávido de fama se lanzó al estrellato exhibiendo su mondá en la revista más leída del país entre los ricos con ínfulas de intelectuales, SOHO. Amas de casa escandalizadas metieron la revista debajo de sus camas y soñaban con empuñar la verga del “Tino Asprilla”, como le decía la fanaticada colombiana, mientras miraban con desprecio los colgajos que salían de los cuerpos de sus maridos. Después de que la metronomía popular se encargó de desatar toda suerte teorías sobre cuánto photoshop tenía la foto y justo cuando el negro pasaba al olvido, éste nos sorprendió dando disparos al aire en su Yate o en su residencia, no recuerdo porqué, pues alguien le impedía meter a unas putitas a que gozaran de su tremendo rollo de carne. Ya todos lo dábamos por muerto y….. cuando iba pasando al olvido del que no hay regreso, se levantó como el Ave Fénix e hizo su aparición triunfal en un realitie de televisión. De eso hace ya, más o menos, tres años en los que el negro, quizá, fue gastando sus ahorros en Buchanan’s 18 años, putas, fotografías obscenas y demás… y cuando todo Colombia se preguntaba “mama, qué será lo que quiere el negro” salió ante la fanaticada con el sologan: “el tino se la mete toda por ti”. ¡Dios mío!, sálvame de esa penetración, pensamos, pero el slogan no era para un puti club, ni mucho menos, sino para avanzar a pasos agigantados en la política colombiana. Ahora tendrás, mi querido negro, que empelotarte otra vez y agarrar a vergazos a la señora de 50 años del partido de la U que prometió empelotarse si ganaba (Dios nos libre de que saque un solo voto ese monstruo), o entrar a dar la batalla más sangrienta de tu vida compitiendo contra la potra zaina, nuestra querida Aura Cristina Geithner que se lanza al senado con el magnífico slogan “un bizcocho con el 48”. Suerte, querido Tino, y tranquilo que si pierdes ésta seguro darás de qué hablar el día de mañana.

lunes, diciembre 14, 2009

Cada vez veo la salida más y más apartada de este macroorganismo putrefacto llamado Colombia. Día a día se puebla la nación de más pobreza e insatisfacción, la indiferencia galopante nos hace olvidar al vecino, al amigo, al enemigo. Y el país se sigue tiñendo de sangre, los intelectuales se esfuman entre palabrería y politiquería, los políticos recitan poesía, los músicos no conocen de acordes, los periodistas son altoparlante de lo ruin. Acá no hay salida porque nunca hubo por donde entrar, no hay historia porque nadie la conoce, no hay literatura porque nadie la lee, no hay respeto porque nadie lo demanda. Los artistas pasaron de ser seres especiales a ser idiotas deformados en aulas de clase, y sin ninguna clase, sin sentido estético ni visión crítica más allá de la que calcaron de los imbéciles importados; ¿ahora quién regirá nuestro destino? ¿los ingenieros? ¿los literatos de universidad? ¿los bailarines de salón? ¿las putas de academia?

miércoles, octubre 14, 2009

y a usted, amigo colombiano, qué lo agobia

Este gobierno ha favorecido grupos económicos y actores armados abiertamente, sin ninguna vergüenza, ha legitimado la maquiavélica frase “el bien justifica los medios”, ha puesto a los pobres en contra de los pobres en vez de rebotarlos contra los ricos que se quedan con los subsidios de los pobres. Ha levantado un patriotismo peligroso que justifica el incremento probado de la pobreza por los números (que tanto gustan entre el Gobierno), ha acabado con la salud y ha desplazado a los trabajadores, justificado su explotación que dizque para generar trabajo, y el desempleo sigue creciendo. Ha traído empresas extranjeras que no pagan impuestos y que seguramente tampoco generan empleo o que se convierten en promotores de las cooperativas de trabajo asociado que tan bien caen entre los ricos porque los desprende de sus responsabilidades como patrones, los excluye de pagar pensión y salud al ministro de la protección social que se inventó un complejo sistema de robo a través de Internet. Este Gobierno también le devolvió a los colombianos la confianza, una confianza infundada en la adoración de los símbolos militares y de los embarazos no deseados que dejan los militares en las poblaciones olvidadas, en la aceptación moral de los paramilitares que todavía se pasean por los municipios colombianos, pero ahora como civiles sin que la llamada ley haga o diga nada porque ni la desbordada inversión militar, que se disfraza bajo el nombre de seguridad democrática, les ha dado la fuerza suficiente para ganarle a la ilegalidad. Mientras tanto, querido amigo colombiano, yo a usted lo veo preocupado porque Colombia no ha clasificado al mundial, o porque el simio del vecino país habla en contra de su Presidente, o porque a Piedad Córdoba la nominaron entre cuatrocientos personajes más al premio nobel de la paz. Mientras tanto, amigo colombiano, yo a usted lo veo preocupado por el referendo que legitima 4 años más de este hombre que usted tanto admira en el poder. No lo veo, en cambio, moralmente cuestionado por la inversión reciente que hizo el Gobierno para seguir abriendo la brecha entre ricos y pobres dándole a los empresarios millonarios más plata para que así los pobres sigan siendo más pobres… linda manera de iniciar una reforma agraria, una ley de tierras. Eso sí, todo se hace bajo la legalidad. Y me voy porque me dio dolor de estómago.

martes, octubre 13, 2009

Carta corta a Samuel Moreno

Samuel, te veías lindo en vestido de niño explorador y hablando por todos los medios de comunicación. Te luce el sombrero de rescatista, resalta el blanco de tus dientes. Ahora ¿Tuviste infancia? ¿Estabas jugando a los bomberos? Porque no quiero saber cuánto le costó a la ciudad esa parafernalia del simulacro del terremoto. ¿10.000 millones? ¿20.000? ¿30.000? De dónde salió la idea de poner a los oficinistas a capar día de trabajo para esa sinvergüencería. ¿Sabías que las oficinas de los niños ricos donde te pavoneaste serán las últimas en caerse, verdad? Debiste tumbar algunas casas en Ciudad Bolívar, ver cuánto tiempo demoraban en sacarte y de paso construir viviendas decentes, de esas que tanta falta hacen en esta ciudad, Samuel vecino, Samuel amigo. ¿Sabes que ni siquiera somos vecinos? Yo no tengo para pagar los servicios del barrio en el que vives, ni tampoco quiero ser amigo tuyo, me daría pena sacarte a la calle con ese sombrerito de bombero. Bueno, me despido no sin antes esperar los insultos de los yupies como tú, que felices caparon unas cuantas horas de trabajo, empolvaron sus feas corbatas y admiraron calzones baratos por debajo de los sastres de las secretarias acróbatas que bajaban en cuerdas los hábiles rescatistas.

jueves, marzo 26, 2009

la parca

A la muerte en Colombia se le dice la pelona, la huesuda, la parca. A la final es la misma hijueputa que está acechando todo el tiempo, sobre todo a los pobres, y si son colombianos, más aún. Siempre he pensado que no hay una sola muerte, sino varias, y tienen nacionalidades como nosotros los humanos. La muerte finlandesa es benevolente, sólo mata a los viejitos y a los locos. La colombiana, en cambio, es una hijueputa omnipresente que anda de la pata de la pobreza, haciéndose camino entre el campo. Es una muerte verrraca, que sabe andar entre el monte, entre las inundaciones, entre las montañas. Es una muerte que debe tener GPS para saber dónde están los malos y correrles y echar para donde los buenos. Porque esta huesuda colombiana le tiene miedo a los colombianos malos, que son más malos que cualquier Hitler. Por eso es que en este país está vivo tanto hijueputa ex presidente disfrutando de la pensión…, a todos la muerte les sigue temiendo a pesar de los achaques.

miércoles, febrero 11, 2009

Dos pájaros de un tiro

¿Y de qué van a hablar estos dos filósofos? Mejor dicho, de qué hablaron, porque ya pasó la tertulia. El español que aceptó la nacionalidad colombiana para pedir visa en todos los países del mundo, Miguel Bosé, y Juanes, el paisa que habla español y vive en Miami, abrieron el festival de literatura JAY FESTIVAL en Cartagena, tierra de niños prostitutos y de desigualdades. Parménides y Heráclito posmodernos se aburrieron de los conciertos y ahora se creen escritores. ¿Cómo habrá empezado el concierto? Jayyyy, adivinemos:

- Miguel Bosé (a Juanes): moreno mío, voy a contar hasta diez.
- Juanes (Indignado y sacando el macho paisa que lleva adentro): Una flor, tiene que morirse, un perdón….
- Migue (insinuante): Seré tu amante bandido bandido… corazón corazón malherido…
- Juanes (cediendo ante los encantos del artífice del PAPITOUR): Come come come on baby, te miro con disimulo.
- Miguel Bosé (rasgándose la camisa frente a Gabo): ¡Seré tu héroe de amor!
- Juanes (olvidando su casta de macho paisa) Me enamora que me ames con tu bocame enamora que me lleves hasta el cielo me enamora…

A estas dos poetisas deberíamos volarles el pájaro de un solo tiro, si es que de algo les sirve. Deberíamos coserles la boca para que no escriban, para que no canten. ¿Y al mundo qué le pasó? ¿Acaso ese festival no lo deberían abrir literatos de verdad? ¿los que escriben libros? Por ejemplo, Walter Riso que es promocionado por El Tiempo, Virginia Vallejo, Pinchao, la ex esposa de Géchem, Emanuel…, tanto talento echado a la basura.

miércoles, enero 14, 2009

Mentando Menciones

Uribe recibe la medalla de la libertad de manos del simio Bush, hazme reír y asesino universal que se embelesó con un poder heredado y que confundió a un pueblo confundido para hacer estupideces con el aval de sus seguidores.
Uribe, sonriente, está al lado de Tony Blair, segundo asesino universal y perpetrador de matanzas en Irak y Afganistán, quien también recibe la honorífica medalla. “Uribe salvó a Colombia de ser un narco Estado”, dice Bush que no puede ubicar en un mapa sino su país y que antes de ser Presidente pensaba que Colombia era una colonia mexicana y que acá no se habla español (como dice el poeta juanes) sino que se habla mexicano.
Aznar debe estar llorando al no haber recibido dicha mención, sobre todo después de haber sacrificado su imagen para apoyar a un simio parlante a conquistar pueblos bárbaros y rudimentarios y llevarles la libertad, ese concepto tan maltrecho y ajado que para los estadounidenses se refiere a la posibilidad de atragantarse y llenarse el buche de comida.
Uribe, el hombre de hierro que recita poemas de Neruda como si estuviese en una escuela de caballería, estuvo sonriente durante la premiación. Esa misma medalla que recibieron hombres como Nelson Mandela parece estar infestada ahora de militarismo y autoritarismo, aunque viniendo de donde viene no me esperaba nada mejor.
Espero que cuando termine el período de Obama dicha medalla, si se otorga, no vaya a parar en manos de Ingrid Betancourt o de Juan Manuel Santos. Menciones, al fin y al cabo, no sirven sino para alimentar el ego de los vanidosos.

martes, noviembre 11, 2008

El Gobierno, a través de la Fiscalia, gasta energías en pedir a las Universidades bases de datos para jugar a la Gestapo y violar el derecho a la intimidad, buscando guerrilleritos en potencia, maleantes. Mientras eso ocurre, estudiantes marchan para que el Estado Social de Derecho que es Colombia amplíe el presupuesto de las Universidades públicas, que han duplicado el número de carreras en los últimos años y que además atienden a una cifra mucho mayor de estudiantes, pero que se mantienen con el mismo presupuesto desde 1993. El Gobierno quiere que el déficit lo asuman los estudiantes, es decir, que paguen, porque la pobreza no debe estudiar, se debe es erradicar o poner a trabajar en las plantaciones de caña a precio de huevo, como piensa en gamonal Uribe y el séquito de adoradores que tiene tras de sí. Mientras tanto el Presidente, su santidad, anuncia que pagó tres milloncitos de dólares para dar con el paradero de un jefe guerrillero que estaba en Ecuador tomando buchahan's con un rolex en su muñeca.
Nos soy economista, pero no hay que ser demasiado brillante para saber que la inflación en 15 años ha sido tal que con lo que comprábamos en ese entonces un carro ahora compramos, con suerte, una patineta. Y acá seguimos hurgando entre los pobres para encontrar las causas objetivas del conflicto armado, en vez de buscar entre la clase dirigente para entender por qué un estudiante que no cuenta con recursos ni apoyo del Estado decide irse, con rabia justificada, a quemarle el culo a los representantes del Gobierno y de todo este entramado que se llama Colombia.
Esas marchas seguramente también están patrocinadas por las Farc, como las marchas indígenas, el paro de los cañeros y del sistema judicial, las desapariciones de jóvenes humildes a manos del glorioso ejército nacional de Colombia, que con razón anuncia a diario “bajas” de guerrilleros. Esas fuerzas armadas de odio y rencor están como Nerón en su esplendor, peleando contra Poseidón, dando espadazos al mar, sólo que Nerón no mató sino lo poco que le quedaba de cordura, el Gobierno asesinó a jóvenes que simplemente tenían la pobreza a cuestas y a quienes la miseria se les asomaba por entre las ropas.

Después no pregunten por qué los estudiantes se van para la guerrilla. Aunque seguramente el día de mañana diremos ¿Cuáles estudiantes?

viernes, octubre 17, 2008

Vaya vicio el de los colombianos: andar hablando de política, como si en este mundo no quedara más. Hablamos de política en las fiestas, en los burdeles, en las universidades, en los colegios… ¿Será que no hay nada mejor que esta parranda de ladrones y bufones que se metieron en nuestras vidas a la brava, a través de la radio, de la televisión, de las revistas, de las vallas, de los pasacalles? Se politizó el arte, la religión, la prostitución, la música, la literatura, la pornografía. Se politizó el pensamiento en su sentido más básico y rastrero y sólo nos dejó números y proyectos de ley, caras abominables de monstruos iletrados, problemas sin solución, amigos sin posición, putas uribistas y maricas pastranistas. A debatir entonces para aniquilar a la razón, que ya de sobra está en este circo, amigo bufón.

sábado, septiembre 20, 2008

Señor periodista...

Señor periodista, ¿no se cansa de andar inmerso en un día a día anodino, pasajero, insulso? ¿No se cansa usted de andar para arriba y para abajo, recogiendo testimonios falsos de hombres y mujeres irreales para presentarlos ante una masa sin forma, amarga y desagradecida? ¿No lo abruma el silencio de lo que realmente importa y el estruendo de lo idiota? ¿No le molesta ser maquinaria de lo falso, puente de lo perverso, altoparlante de lo políticamente correcto pero socialmente injusto? ¿No preferiría, de vez en cuando, quitarse la corbata y salir en una bicicleta vociferando los kilos de perico que se mete su jefe, el sueldo que le pagan a usted, la seguridad social que le ofrecen, el horario al que lo tienen sometido?
No es su culpa, de eso estoy seguro, pero ello tampoco lo exime de la responsabilidad de ser un idiota útil que se entrega 12 horas al día a fines perversos que ensucian la mente de la humanidad. Usted es un productor de basura impresa, radial, audiovisual, mental, física… ¿Qué usted no siente responsabilidad por lo que pasa en este país? No me esperaba más, porque para eso lo entrenaron esos chanchos que sientan sus culos ante los micrófonos y que creen embelesar a todo un país con la sarta de mentiras que sale de sus bocas putrefactas, que hieden a mentiras y a restaurantes cinco estrellas, a buchanan’s.
Y a usted le ganó el ego, se siente lindo en esa pantalla del televisor, incorruptible en un mundo injusto. Se oye bonito por radio, se siente orgulloso de sobresalir entre las cuarenta millones de voces que agonizan en este país. Las historias que cuenta nos son las suyas, al fin y al cabo, usted es sólo un narrador de miseria, un amplificador de las decisiones de otros.
Por favor, ahora no me venga con el cuento de que usted hace literatura, que me tiene hastiado ese cuentico que se inventaron unos imbéciles que empezaron a tender puentes en la selva para cruzar ríos invisibles, teorizando lo obvio para hallar similitudes entre una vaca y un meteorito, corrompiendo lo incorruptible, subsanando lo intacto.
Tampoco me diga que quiere llegar a donde otros ya llegaron a afianzar poderes que no les pertenecen; ahí prima su vanidad, su ansia de pantalla, de maquillaje. ¿Quiere que lo vean los compañeros de colegio? Arrójese por el salto del Tequendama y sea, por primera vez, el protagonista de una historia, narrador narrado, marrano servido y engullido.

viernes, septiembre 12, 2008

Que tan feo que hablen así de mi país, que tan horribles esas palabras, que me da mucha tristeza ver colombianos que piensan así… Esto va para los que sientan sus culos a escribir en este blog comentarios vacíos e insulsos. Recibo de buena manera los que me desarman con argumentos, más de uno me ha hecho echar para atrás y hasta sonrojarme. Bienvenidos sean y ojalá sean cada vez más y más.
A los otros, en cambio, les cuento que lo único que hacen al defender este país ciega y pasionalmente es estar alimentando toda la mierda entre la que viven los millones de pobres y de víctimas de la violencia. Supongo que la mayoría de esos comentarios vienen de ese patrioterismo barato que se alimenta en la distancia, allá en el recién y bien tomado parque de la 93 o en Estados Unidos. Les digo que a mí sí me da pena vivir en el país que tiene el mayor número de desplazados en el mundo, por encima de cualquier país africano, a mí sí me sonroja que acá produzcamos sustancias ilícitas para engordarle el bolsillo a los del norte mientras nuestros campesino se mueren de hambre. Me da pena vivir en un país en el que el Congreso, el Gobierno y la rama judicial tienen las manos untadas de sangre, la conciencia manchada con masacres y alianzas oscuras con bandidos y ladrones.
Me avergüenza Colombia, por encima del lenguaje que emplee para referirme a lo que en ella tenemos que soportar. Me da pena que el congreso se preocupe por reformar los símbolos patrios, por si nos debemos o no llevar la mano al corazón cuando suene el himno nacional… por eso pagamos, me avergüenzo mil veces por ello. Me avergüenzo de Colombia cada vez que un desplazado me pide plata en la calle para pagar una habitación; con hijos al hombro, esposa de la mano y, a cuestas, la pena de ser un campesino en esta urbe inhóspita. Ustedes, los que defienden este país, piensan que esos desplazados son unos vagos que no quieren trabajar… eso lo dicen porque no conocen sino la Bogotá del norte y la Cartagena de los actores y actrices que les alimentan las estupidez en los medios masivos de persuasión.
Así no se construye ni país ni sociedad, en cambio se erige cada vez más mierda sobre las heces que los Gaviria, los Pastrana, los Lleras y los López vienen dejando desde hace cientos de años, alimentando su ego, engordando su bolsillo y la estupidez de los ofendidos. Ahora sí, que vengan los madrazos.

jueves, septiembre 11, 2008

Callemos en nombre de la cordura

Hablar, esa habilidad comunicativa, es la posibilidad de validar la basura que se procesa en nuestro cerebro, que deviene, según algunos, del alma y que termina en acciones burdas y malintencionadas. ¿Alma? ¿Acciones malintencionadas? ¿Qué mierdas tiene que ver todo eso con la acción de hablar?
Esa acción inherente a la mayoría de los seres humanos, aprendida pero no aprehendida, debería ser abolida porque no es producto de la evolución sino de la involución de la especie. Gracias a la capacidad de hablar (bien o mal) llegó un loco como Hitler al poder, tenemos a un Uribe en la Presidencia de Colombia y se gastan miles de millones en los Congresos para poner de acuerdo a doscientos simios parlantes pero no pensantes. Gracias a la habilidad de hablar la gente pronuncia tatsi y no taxi..., gracias a la habilidad de hablar, relacionada con la de escribir, Poncho Rentería es uno de los columnistas más leídos y Walter Riso uno de los escritores más vendidos.
Gracias a la posibilidad de hablar existe una sección de farándula en todos los noticieros, presentada por tontas cada vez más tontas que fácilmente de ahí pasan a un programa de opinión, adivinen a qué...¡a hablar!, a opinar, como si en esos cerebros vacíos se procesara algo más aparte de mierda.
Cualquiera dirá que gracias a la habilidad de hablar, repito, relacionada con la de escribir, hay un Don Quijote, una Iliada o una Divina Comedia…, pero ¿cuántos colombianos han leído cualquiera de estos libros? Y en cambio ¿Cuántos no han gozado una y otra vez con las historias de chismes que salen de las descerebradas presentadoras de noticias? ¿Cuántas amas de casa no han mojado los calzones con las palabras del Presidente Uribe, con esa templanza, esa verraquera, ese empuje, esa putería? ¿Cuántos yupies idiotas no han creído que Claudia Gurisati (no conozco la grafía correcta de este apellido ni la quiero conocer) es la rubia teñida más inteligente del mundo?
Hago un llamado al silencio universal, por el bien de nuestros hijos, de nuestros oídos, de los pocos cerebros que quedan en buen estado en este ajado y maltrecho planeta. Por favor, callemos en nombre de la cordura.

martes, julio 29, 2008

Carta al Alcalde de Bogotá

Samuelito, tú tan lindo, con esa carita de burgués representando un partido político de izquierda, con esa herencia de dictador latente, pero lejana. La malicia no te alcanza para tanto. Samuelito, tú que les gustas a las abuelas y a los abuelos, a las mamás, tú que estudiaste en el Anglo, mira a ver si te pones las pilas con eso de los matoncitos del fútbol. Los voy a llamar así porque no creo que el término hincha alcance para plaga de tan baja monta. Sé que eres un aficionado del fútbol, porque lo andas diciendo a diestra y siniestra en vez de hablar de las finanzas de la ciudad, pero tranquilo, estás perdonado, eso también es culpa de los periodistas que no preguntan sino pendejadas. Tampoco es culpa de estos últimos, ni más faltaba, es culpa de los dueños de los medios que nos andan distrayendo de lo que verdaderamente importa; pero bueno, vinimos a hablar de fútbol y no te quiero confundir como lo hizo Mockus en un debate televisado. A ti de a una sola cosa para que no contestes pendejadas, como la izquierda sin formación o la derecha recalcitrante. ¿Quieres mi consejo con respecto a aquello del fútbol? Cierra los estadios, acaba con los equipos de fútbol que siempre han sido un nido de narcotraficantes, un motor de violencia, un nicho de apostadores. Te diría que es mejor ir paso a paso y en vez de convertirte en un dictador como tu abuelito fueras a los colegios a educar a nuestros niños sobre la convivencia, el respeto a la vida; pero es que eso te sale caro, y si no puedes ni con el metro que prometiste, con el Transmilenio que te engramparon y con el tren de cercanías, idea que te robaste de Peñalosa (tu clon), entonces para qué nos metemos en tanta pendejada. Eso de educar no nos importa a los burgueses, ¿verdad? Entre más brutos mejor, si no ¿cómo habrías podido pasar como representante del polo democrático? Nadie habría creído tal montaje. Por cierto, Samuelito, ¿cómo está tu mamita? ¿Y tu hermanito? Pero bueno, mejor no sigo haciendo preguntas de periodista y vuelvo a lo que me preocupa, a los planes que tengo para El Campín. Háblate con el Presidente Uribe (si te recibe) y ofrécele El Campín para que encarcelen allá a los parapolíticos, porque la modelo o la picota (donde los tengan) no dan abasto para albergar tanto bandido, tanto ladrón, tanta sangre en la conciencia. En cambio en El Campín se deben sentir como en casa. Pero volvamos a los matoncitos del fútbol: tranquilo, Samy, que así les prohíban las camisetas, algún distintivo encontrarán, con o sin fútbol, el problema no es de pasión, sino de tripas, de entrañas. Se podrían llamar “águilas negras del fútbol”… ¿Te gusta ese nombre? Consúltalo con Uribe a ver qué dice. Se convertirán en pandillas, y así los puedes mandar a fumigar con la limpieza social, como se hacía hace algunos años y como creo que todavía se hace. Por favor,cualquier duda que tengas, no dudes en consultarle a tu partido, para que hagas todo lo contrario y sigas siendo lo que siempre has sido, un delfín aburguesado de poca monta.

martes, julio 15, 2008

Ministro ministro....

¿Y este ministro de protección social por qué no se mata en un avión que lo lleve a promocionar la planilla única en San José del Guaviare?
Si la justicia terrenal no hace lo suyo encarcelando a este ladrón y comprador de votos, que lo haga la divina y se lo lleve, de una puta vez, porque es demasiado el daño que puede hacerle un solo hijueputa a todo un país. Esta rata se ingenió una maravillosa manera para que los trabajadores independientes (que no cuentan con prima, cesantías ni ninguna otra seguridad laboral) saquen de su propio bolsillo el 27%del salario para pagar salud y pensión. Pero bueno, hasta ahí no pasa de hijueputa e insensible. La gran cagada vino cuando se le ocurrió que un país con 60% de pobreza, 11% de desempleo (cifras del Gobierno), no sé cuánto porcentaje de trabajo informal, 3 millones de desplazados, etc, etc, la tercera parte del salario se pague, óigase bien, por Internet.
Ahora, primero hay que darle a la gente las herramientas y después exigirles su buen uso. Ese sistema suena maravilloso en Suiza o en Francia, pero no en Colombia. Acá tendrías, querido ministro, que llevar Internet y computadores a todos los rincones del país, educar a niños, adultos y ancianos; proveer gratuitamente los servicios en puntos especializados con gente capacitada en San José del Guaviare (donde esperamos que te mates) en Marquetalia, Samaná y demás municipios donde ni siquiera has llevado hospitales.
Nos vemos en el infierno

sábado, junio 28, 2008

Digamos adiós a la Iglesia para siempre

No es extraño que en Colombia y en otros países clericales, pero constitucionalmente laicos, la iglesia sea consultada por periodistas, investigadores, legisladores y presidentes, entre muchos otros, a la hora de tomar decisiones. Negar a la iglesia católica la participación debe ser una prioridad entre los creyentes y no creyentes para poder avanzar en una sociedad incluyente y respetuosa de los derechos fundamentales, entre ellos el derecho a la vida. Este último debe incluir también el derecho a la muerte por decisión propia acorde a las creencias de cada cual, y no estar sujeto a un valor de la vida que fue otorgado por los asesinos que dispusieron de la vida de herejes y brujas durante siglos. El fin no justifica los medios y la legitimidad de la iglesia está perdida, por más disculpas que Juan Pablo II haya pedido. Los muertos muertos están y los asesinos deben ser considerados asesinos por la historia.
La iglesia perdió su legitimidad como interlocutor para defender la vida al haber sido una asesina a sueldo y cruel. Afortunadamente no lo digo yo, lo dice la historia que a pesar de las restricciones de la misma iglesia logró recuperar en la memoria de la humanidad las barbaridades de sus santidades, papas, cardenales y demás verdugos. El derecho a vivir hasta cuando cada uno decida que es suficiente debe ser un debate ético que esté por encima de la religiosidad y de los fundamentos de la filosofía moral cristiana. Tampoco es interlocutor legítimo la iglesia para discutir el aborto, tema al que subyace también el derecho a la vida, según la manera en que nos ha sido presentado el hecho por la iglesia. ¿Si quieren tantos niños por qué no los hacen ellos mismos, los curitas y las monjitas? Supongo que porque los hijos pedirían herencia y lo que les quedó de leyes como las “manos muertas” se perdería, al igual que las propiedades expropiadas de los narcotraficantes.
El dilema ético debe ser reconcebido por la academia, y difundido entre la gente para que no vea malo como equivalente a pecado, eso sólo crea humanos resentidos que viven con la culpa a cuestas y matan, esta vez, para encubrir el pecado. Le pido a la academia, también, que entienda que las investigaciones, estudios y reflexiones no son para guardárselas debajo de la almohada o para alimentar la vanidad, son para la gente y así mismo deben estar puestas en términos comprensibles de manera que aparte de su ego se alimente la sociedad. Cito a todas las manos del mundo a una masturbación colectiva que nos arranque de una vez el imaginario de que todo lo que produce placer es repugnante y pecaminoso; no será el mejor comienzo pero empezamos a decirle a la iglesia que se aparte de lo que no le importa, empezando por nuestros cuerpos. Mañana veremos cómo le hacemos para que no se metan en los debates de un Estado laico. En sus templos pueden bajarse los calzones y enjuagarse el culo con agua bendita, si la cagada lo amerita, en el país no, a menos que sigamos agachados, rezando por la vida de un nazi y por los milagros de los que se confabularon con inquisidores y demás asesinos. Amén.

viernes, junio 20, 2008

Informáticamente desinformados…

Soy de los que piensa que el periodismo, al igual que otros oficios, está en continua construcción. Sin embargo, noto que muchos de los directores y editores colombianos se rehúsan a que entre sus medios haya nuevas maneras de informar, más abiertas, menos esquemáticas, más participativas e incluyentes. Por el contrario se mantienen con manuales de estilo que de entrada castran cualquier posibilidad de presentar información de una manera novedosa, ingeniosa, que dé espacio para que otras personas se interesen por lo que ocurre a su alrededor. No es gratis que los adolescentes y jóvenes repudien a los medios de comunicación y les dé pereza acercarse a leer la columna de María Isabel Rueda. A ellos, al igual que a cientos de colombianos, no los identifica nada de lo que se ve en estas abominaciones mediáticas.
De ahí que el cliché aquel del abuelo sentado tomando tinto y leyendo el periódico en perfecto orden siga en el imaginario de los colombianos jóvenes. Y cuando me refiero a lenguajes y formas novedosas de presentar la información no estoy hablando de que nos creamos el cuento de que ahora somos una sociedad audiovisual y todo se nos presente en multimedias, como si fueramos tarados. Los multimedias sirven para vender apartamentos y para diseñar catálogos en línea de prepagos, para nada más. Me refiero a que escriba gente normal de lo que le pasa a la gente normal; no más recién egresados con ínfulas de literatos impregnando la información de errores gramaticales y ortográficos y que no dejan sino un tufillo a vanidad en sus historias increíbles. No más académicos que nunca han salido a las calles para ver la aplicabilidad de sus teorías. No más delfines ni políticos llenando las páginas de desinformación, haciendo proselitismo, vanagloriándose de tener el país patas arriba y de tener la solución a problemas que su misma clase ha creado y alimentado durante años.
Y es que los colombianos tenemos una peculiar manera de disimular las cosas. Todos ornamentados, llenos de maricaditas y de miedos infundados por los académicos que enmarcaron nuestra realidad en teorías del primer mundo, mandatos heredados, sistemas económicos prestados, ropa ajena, moda en desuso que los franceses ya desecharon y dejaron oliendo a pachulí europeo.
La intención de algunos medios es buena, al abrir espacios de discusión y publicación de algunas historias. ¿Pero dónde están los que no necesariamente son políticos y tienen una voz y un lenguaje que explotar y no quieren constituirse en una historia cliché que le gustó al editor o al recién egresado que pusieron a cargo de la selección de historias? A ese le recomiendo que abra un blog, que se empelote en la plaza de Bolívar, que se baje los pantalones en la Universidad Nacional (eso lo lleva a Alcalde de Bogotá en pocos años). A ese le recomiendo que no se prostituya y no se convierta en la nueva Ma Isabel Rueda, que siga trabajando, porque algún día nos cansaremos de los políticos que escriben en los medios y cerraremos las páginas de esas abominaciones. La información no existe si nadie accede a ella. Que no se nos olvide que tenemos el control, ahora tenemos que buscar la dignidad.

domingo, junio 15, 2008

Familias Vergonzantes

En Colombia hay un auge de organizaciones pro prójimo, pro niño, pro anciano, pro gay… todas ellas justificables y necesarias en un país pobre, guerrillero, paramilitar y mafioso. Sin embargo, jamás pensé que existiera en nuestro portafolio una organización llamada “Familias Vergonzantes”. Sí señores, y no se rían que quizás mañana les toca a ustedes: esta fabulosa organización fue creada para ayudar a las familias que, por esos azares del destino, perdieron su riqueza material y sólo quedaron con la espiritual; entonces resultaron jodidos y además con un color rojizo en las mejillas símbolo de la vergüenza de ser pobre. Y es que ser pobre da pena cuando es culpa de uno y no del Estado. Ahora a estos caídos en desgracia les organizan kermés para ayudarlos a que coman carne y no lentejas para diferenciarse de los demás pobres que sí aceptan lo que les dejó el destino. Los vergonzantes, en cambio, no se acoplan a la desdicha de haber perdido todo lo que se robaron, incluida la dignidad, y se esconden detrás de la falta de oficio de unas ancianas desocupadas que hacen pasteles para venderlos y darle de comer a los cerdos que se robaron el país y que después fueron robados por un vivo menos bobo que sí supo quedarse con lo ajeno.
Ahora bien: Son familias porque están compuestas de varios miembros: mamá, papá, hijos e hijas y perrito chiquito y maricón. La familia es la célula de la sociedad, como lo define la iglesia católica. Todos ellos desocupados porque les da pena salir a buscar trabajo para pagarse la comida, y en cambio prefieren vivir de la caridad de sus congéneres que sí saben robar. Ahora, se les olvida que la iglesia también es la pervertida que anda con el cuentico ese de que el trabajo dignifica al hombre… háganle caso y salgan a trabajar, pónganle el pecho a la “pobreza” como lo hace el país que ustedes tienen sumido en la miseria. Asimismo, estas familias son vergonzantes porque, como lo define El diccionario de la Real Academia de la Lengua tiene (n) vergüenza. Aunque me gusta más la segunda acepción: Se dice regularmente de quien pide limosna con cierto disimulo o encubriéndose. Entonces además de ladrones y pendejos son limosneros…, y para rematar ¡pobres! Pobres de corazón. Mejor dicho unos pobres hijueputas. No es fácil que una palabra cumpla con dos acepciones a la vez, pero estas pobres familias lo hacen: además de sentir vergüenza por su condición piden limosna y se esconden detrás de los ajados rostros de ancianas que ocultan tras la cocina la desdicha de haber visto un solo pene en toda su vida. Entonces los pobres se esconden detrás de unas pobres viejas para robar comida que debería ir para los pobres de verdad. Señor Presidente, usted que todo lo puede, póngale freno a esto; y no se preocupe que a usted nunca le va a tocar colgarse de las enaguas de unas ancianas consumadas por la desdicha, repito, de haber visto un solo pene a lo largo de toda su vida. Usted tiene a Tomás y a Jerónimo, benditos muchachos inteligentes. Y no se le olvide que ya va acumulando la tercera pensión presidencial.
Mis más sinceros saludos a los pobres de verdad. Los invito a que salgan a robar a esas ancianas desocupadas y a que agarren por las bolas a los vergonzantes que les están quitando la comida que les pertenece. ¡Además los están sacando del negocio! Si ustedes se pusieran a dirigir bancos o entraran al Congreso, créanme que estos hijueputas no dudarían en quemarlos, como le hicieron al mejor humorista de nuestro país cuando exhibía los tres dientes que le dejó el bazuco y oraba en el Concejo de Bogotá. Saludos, concejal Lucho, te llevamos en nuestros corazones.

miércoles, mayo 14, 2008

Fliper y el matemático

En Colombia todo se mira por encima. Nuestros debates son tan superficiales que las soluciones apenas se convierten en parches que ocultan la tronera que se hace debajo. Por ahí hay un debate elemental, como para distraer niños: Que si el ex alcalde de Medellín, Sergio Fajardo, y el ex zar anticorrupción (el delfincito hijo de Lara Bonilla) debían o no estar en los medios de comunicación como figuras de opinión, cuando todo el mundo sabe que están en campaña. El debate lo asume el comité de ética del Círculo de Periodistas de Bogotá, que seguramente habrá de decir algo que no tenga mayor injerencia ni aplicabilidad; sólo una somera y parcializada opinión. Ahora bien, el problema no es si el ex alcalde de Medellín y el delfín están en campaña; eso la verdad nos resbala, y es apenas una muestra de lo que hay detrás. El problema y el debate debería ser: en manos de quién están los medios de comunicación en Colombia ¿de los industriales?, ¿de los españoles?, ¿de los amigos del Presidente de la República?… y ¿a quién le conviene que fliper y el matemático sean voceros de sus ideas? ¿a Ardila Lulle? ¿a Santodomingo? ¿a Uribe? Mientras tanto el pueblo se mantiene entretenido, opinando aquí y opinando allá sobre asuntos de forma, creyendo que así está ejerciendo el derecho a la libre expresión, creyendo que es un miembro activo de la democracia.
Nota: En una rueda de prensa que hubo por ahí, fliper pidió la palabra pero no alzó la mano. Creyó que su rostro era tan reconocido que ni siquiera debía levantarla. Así, cuando la persona que trasteaba el micrófono de un lado a otro se dio cuenta de quién era, fliper lo recibió de mala gana y oró su discurso. Pues, mi querido fliper, déjame decirte que no has hecho nada como para ganar recordación en nuestras memorias.

martes, abril 22, 2008

Quién mató a Emine

Para los que no lo saben, en Turquía una joven murió por un error en un mensaje de texto. Amplío: La ausencia de una letra en el teclado del celular, tergiversó el sentido del mensaje que un ex esposo envió a su ex esposa. A causa de esto se desataron una serie de acciones violentas entre la familia de la joven y el despistado ex marido que dieron muerte a los dos, a ella la mató él después de ser agredido por su ex suegro y él se mató a sí mismo, es decir, se suicidó. Ver nota completa: http://www.eltiempo.com/vidadehoy/2008-04-22/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4113792.html

¿Por una letra? Eso no cabría en la mente de un magnate como Bill Gates, o en la de los directivos de las grandes multinacionales productoras de celulares. Despistados ellos de que en el mundo se hablan más de 6000 dialectos y hay un gran número de lenguas oficiales todo lo minimizan a su imperante lengua e idiosincrasia. A Emine la mató la globalización, no su marido. La mató la simplificación de las culturas y de sus particularidades en elementos de uso común que no acoplan a las realidades concretas. Éste no es el único caso, pero sí el más trágico. Otros pueden ser hasta curiosos, o risibles, pero no por ello poco representativos: por ejemplo, más de un desprevenido hispanohablante, el 31 de diciembre ha deseado feliz ano, y no feliz año, porque esa letrica no está en el alfabeto inglés. O, uno que otro hombre habrá pedido un coño y le habrán dado, en cambio, un insípido cono.

jueves, abril 17, 2008

Retomemos nuestro folclor

Cuando nació el General, famoso cantante de El Meneito, pensé que ya todo estaba perdido. Pero, unos años después vino el merengue house, encabezado por Proyecto Uno. Ahí sí dije apague y vámonos. De ese ismo nacieron famosas estrellas como Sandy y Papo, quienes durante años pensé que era uno solo: Sandy Papo, así como Ortega y Gasset o como el Viejo y el Mar. Me enteré de que eran dos el día que Sandy murió en un accidente de transito y dejó a Papo solo disfrutando de la fama.

Sin mencionar increíbles estrellas fugaces como Big Boy, los intérpretes del gran hit Mayonesa o Aserejé, que a pesar de su fugacidad marcaron historia, es importante citar esa frase de cajón que ya huele a viejo, a moho: todo tiempo pasado fue mejor. Cuando llegó el trance ahí sí pensé que todo estaba perdido ¿Música que nadie la toca? ¿Música que nadie la canta? ¿música que se baila como si fuéramos simios? Sin embargo, a su paso le salió el reguetón, como género altruista y simbólico que apela a la felicidad mediante la exhibición de mujeres semidesnudas que contonean las caderas y extienden los labios simulando una felación.

Cuando escuché el meneito extrañé la lambada, cuando escuhé el merengue house extrañé el meneito, cuando nació Big Boy extrañé el merengue house, cuando nació la música electrónica me sentí morir, hasta que la patria la salvó el reguetón. Entonces, ¿por qué no retomar esos ritmos que tan felices nos hicieron en las navidades? Buñuelo iba y buñuelo venía, natilla en la cara de la tía, los abuelos hacían el paso egipcio de el meneito, la lambada la bailaban los niños y las tías, sin pena de dejar entrever uno que otro gordito.

Así pues, retomemos nuestro folclor, esas que alguna vez parecían abominaciones pero que, en contraste con lo que ahora tenemos que oír, caen al oído mejor que la novena sinfonía de Beethoven.

Nota: Aclaro que el folclor que debería estar en nuestras raíces, el que de verdad nos pertenece, (música llanera, gaitas) está más perdido que la Atlántida. Lo que acabo de mencionar ni siquiera alcanza el calificativo de folclor. Lo aclaro por si algún lector metódico se siente ofendido.

viernes, abril 11, 2008

Las creencias sobre las que se estructura el Estado son una mentira. Las formas organizativas de los seres humanos son antinaturales, motivo por el que de ellas se derivan conflictos: la familia en la naturaleza es temporal, la mayoría de las veces. La fidelidad es escasa y va en contra de nuestra esencia; en otras palabras es un sacrificio. Cuando pensamos que los parámetros de comportamiento en los que se enmarcan nuestras acciones son inmodificables, y cometemos una violación a los principios que de ellos se desprenden, somos pecadores. Si no, hemos cometido un acto de ilegalidad. Y así vamos convirtiendo nuestra existencia en un cúmulo de represiones y miedos ilegítimos, que se derivan de imposiciones y reflexiones de la moral cristiana que, antes que una doctrina, es una forma de poder y de control social.

La violencia tiene múltiples causas superficiales o inmediatas (el hambre, la pobreza, la falta de educación) pero a ella subyace la relación del ser humano con las leyes y con su entorno, en disonancia con su naturaleza. Cuando el cuerpo pide una cosa y las leyes dictan otra estamos creando seres infelices o, indefectiblemente, destinados a traspasar los límites impuestos por la barrera moral de la cristiandad. No existe un solo Estado basado en la libertad de los hombres; el que más lo pregona es un remedo de dictadura demagógica y altamente nacionalista. La educación es un adoctrinamiento represivo que enseña a los niños a odiar la diferencia, pues resalta valores que se contraponen con el resto de las concepciones que existen sobre el mundo.

Acabar con la pobreza y con la inequidad es imposible en el marco de la sociedad que hemos construido. Un alto componente de jeraquización en el poder y la satanización de las pasiones crean humanos superfluos y con ansias de poder que niegan su naturaleza y su esencia. Este mundo fue construido por los cínicos y para los cínicos, los demás, los que no creemos que debemos estar enmarcados en los pensamientos de otros, los que no queremos negar lo que somos, tenemos la posibilidad de la infelicidad absoluta o del cinismo radical.

Porque somos animales de costumbres, rutinarios, nos comportamos como máquinas cualesquiera mal construidas. La capacidad de pensar el mundo fuera de este lugar común es remota; y la posibilidad de aplicarla, risible.

Dichos vicios ascienden desde la persona hacia la familia, corrompiendo núcleos de organización que se proyectan, posteriormente, hacia la política, donde ya todo está perdido, sin remedio. De ahí regresan a la sociedad leyes moralistas e insulsas que recalcan la mediocridad y nos dan un carácter de unidad endeble: el de pertenecer a un mismo lugar y estar bajo unos mismos preceptos de comportamiento. El Estado es, entonces, un estado de imbecilidad colectiva del que todos somos parte, por más que no queramos. Es una imposición, al igual que el resto de acciones y actuaciones que componen la vida de los cínicos.

jueves, febrero 21, 2008

caminante no hay camino

Loable la marcha sobre ruedas que emprenden los policías discapacitados que se desplazan desde Medellín hacia Bogotá para pedir la liberación de sus compañeros secuestrados. Tan loable como la caminata del profesor Mocayo, y a su vez tan opuesta a la marchita capitalina que no superaba unas pocas cuadras y que se convirtió en una masificación publicitaria de ideas vacías y slogans llenos de odio, como el odio con el que matan las Farc.

A la marcha nacional en contra de las Farc le salió opositora; para movilizarse en torno a los crímenes de los paramilitares, del Estado, por la liberación de los secuestrados, etc, etc, etc. Pero tanta marchadera va a dejar a este país sin suelas en los zapatos, y Shakira va a tener que duplicar sus esfuerzos para hacer de la fundación Pies Descalzos una multinacional.

Camine y camine para quejarse, pero no para construir sociedad. El pueblo pide paz, pero el día en que le ponen al lado de su casa a un paramilitar o a un guerrillero reinsertado, se queja (no es para menos) y teme por su citadina y tranquila vida. Camine y camine que a este ritmo ya las marchas no tienen ningún valor; se desgastaron, ya nadie las mira, como al olvidado Emmanuel.

Linda la solidaridad, pero no cuando nace desde las vísceras del odio, sino con un sentido constructivo. Tanta caminata puede ser un primer paso, ojalá, para la unión colombiana, pero a su vez puede degenerar en la polarización del país, en el rechazo a la izquierda democrática, a Piedad Córdoba, a Carlos Gaviria…, a todo el que piense diferente.

Y es que si Colombia no aprende a reconocer la diferencia en términos políticos, religiosos, ideológicos y sexuales, entre muchos otros, seguiremos condenados a esta guerra infame. Porque acá no nos matamos porque sí, simple y sencillo, sino porque este país nunca ha sido incluyente. En otras palabras, esa caminadera no sirve sino para darle al monojojoi un motivo para reírse. Mejor dicho, no gaste suela ni llantas porque caminante no hay camino, más bien elija bien a la hora de votar.

martes, enero 29, 2008

Aló Presidente

- Aló… ¿Presidente?
- Sí
- Quería preguntarle en qué va la cosa con Chávez
- Si yo a ese marica lo vuelvo a ver voy a darle en la cara, y ojalá me graben esta llamada.
- Presidente… ¿Las Farc están derrotadas finalmente o esperamos un tercer mandato para que termine lo que prometió en su primer cuatrienio?
- Hombre…, la seguridad democrática ha funcionado: la industria ha crecido, las exportaciones están en un momento magnífico y la Far están arrinconadas, mejor dicho, tercer mandato sólo si hay hecatombe.
- Presidente, qué tan cierto es eso de que hay un grupo nuevo de paramilitares llamados “Águilas Negras”
- Si existen no tienen nada que ver con el Estado, ni mucho menos tienen una posición política porque a los paras ya los desmovilizamos en su totalidad y están purgando condena en las cárceles del país.
- ¿Entonces la guerrilla tiene algo de político? Porque si a los paras les aplicó, a la guerrilla también.
- No señor, esos son narcoterroristas, ellos no protegían a nadie, mientras que los paras sí.
- Presidente, y qué opina de las declaraciones de Rocío Arias
- Yo no sabía que ella tenía vínculos con el paramilitarismo, a pesar de que era una admiradora mía y de mi partido.
- Presidente, y ese escándalo del helicóptero que tanto le ha sacado en cara el señor Coronell… ¿tiene algo de cierto?
- Yo ya expliqué eso.
- Oigame, Presidente, me contaron que se clonó a sí mismo para poner personalmente una demanda por injuria y calumnia en Colombia mientras debutaba en Suiza, ¿qué tanto tiene eso de cierto?
- ¿Aló?, ¿Presidente? ¿Sigue en la línea?

martes, enero 15, 2008

El costo de la indiferencia

Si Uribe no lo hace, Chávez sí; como se demostró hace pocos días. La única manera de que Uribe le salga al paso a la intervención chavista es poniéndole el pecho a todos los temas de los que se está ufanando Chávez ante su pueblo y ante la comunidad internacional. Entre Uribe más le diga no al intercambio humanitario, más espacio político le abre a Chávez para seguir traspasando fronteras y haciendo intervenciones pretenciosas en la soberanía colombiana.

Más de cincuenta años de lucha armada han dejado un sinsabor en el pueblo colombiano, una sensación de repudio hacia el Estado y hacia los grupos armados. Al primero por su indiferencia, a los segundos por tener un proyecto político inmarcesible e inviable que jamás se tomó el poder y que decidió mutar en una narcoguerrilla sin oficio, ni mucho menos, beneficio.

Como si fuera poco, ahora la pelea no es interna entre los partidos políticos, ni entre los grupos insurgentes y el Estado en alianza con los grandes terratenientes, como siempre había ocurrido en Colombia. Contrario a esto el problema está tomando dimensiones continentales por la presencia del mandatario venezolano y ahora la lucha es contra un país hermano que tiene un proyecto político expansionista con ínfulas de socialista.

Por otra parte, la izquierda democrática colombiana parece enterrada en lo más profundo de una caverna; sus representantes han guardado un silencio sepulcral que causa en nosotros, sus seguidores, una profunda preocupación, puesto que no sabemos cuál es su posición ante tanta intromisión.

A Uribe le salió el tiro por la culata, porque al mostrarse inflexible ante una situación como el intercambio, llegó Chávez como ave de rapiña y acaparó las miradas del mundo al lograr la liberación de dos secuestradas por las Farc. El mundo se ha estremecido ante sus testimonios y ante las imágenes de los que aún permanecen en cautiverio, reveladas en los últimos meses. Durante esta semana estuvieron en Colombia tres congresistas estadounidenses que pretenden reunirse con las Farc para buscar la liberación de los secuestrados. En otras palabras, el problema se internacionalizó porque el gobierno decidió restarle relevancia. Y no es que Colombia no tenga problemas mucho más grandes, ni más faltaba, pero ninguno con tantas posibilidades de ser explotado mediáticamente.

Necesitamos una izquierda democrática más activa que no se deje opacar por Gobiernos extranjeros, necesitamos un Presidente que actúe con inteligencia y que abra las puertas al intercambio humanitario para evitar futuras intervenciones en la soberanía colombiana, porque si Chávez llega a poner su culo sobre el solio de Bolívar perdemos todos: la izquierda, la derecha…, pierde Colombia, pierde la mal mentada democracia de la que nos ufanamos tanto por ser la más antigua de América Latina.